La evaluación es un elemento esencial y fundamental
en cualquier ejercicio que emprendamos, toda vez que si se hace de manera
exhaustiva nos permite reflexionar acerca de la actividad, identificar debilidades
y fortalezas para continuar en un proceso de mejoramiento continuo de acuerdo
con la tarea desarrollada. En la educación y en especial en la escuela, regularmente
está ha sido vista como un mecanismo de control e instrumental en la que los estudiantes
obtienen diversas notas, donde por medio de operaciones y porcentajes resulta
una ponderación final que aparentemente da cuenta de los resultados obtenidos
por los alumnos. En las instituciones educativas, centros educativos, colegios
y escuelas se ha intentado posibilitar durante muchos años, convertir esta en
un proceso integral, sin embargo me atrevería a decir que en la mayoría de instituciones continúa siento sumativa e instrumental.
Entrando en materia, tengo que reconocer
que en ocasiones he realizado evaluaciones de tipo instrumentales y sumativas
en las que quizás se ha tenido más en cuenta el producto que el seguimiento de
los procesos de los educandos a lo largo del recorrido para obtener los
aprendizajes. A raíz de lo expresado anteriormente y conforme a las normas expedidas
por el Ministerio de Educación Nacional, la institución en la que laboró optó
por intentar equilibrar el proceso evaluativo de los estudiantes, para ello se
tienen presente criterios como el actitudinal, la participación e investigación,
las producciones orales y textuales, las evaluaciones por competencias, la
coevaluación y la autoevaluación, intentando de esta manera que este
instrumento sea más integral, coherente y continuo, donde no solo se evalúe el
producto final sino también los procesos que permiten alcanzar el logro
propuesto.
En mi rol como docente puedo decir que
he tenido varias experiencias significativas de aprendizaje y evaluación con
mis estudiantes, una de ellas fue la elaboración y ejecución de una secuencia
didáctica relacionada con la noticia llamada “Narrando y produciendo noticias
de mi entorno”, fue desarrollada en el grado 5° de la Institución Educativa
María Auxiliadora (Chigorodó, Antioquia), en está secuencia los estudiantes en
equipos de trabajo colaborativo (cuatro o cinco alumnos) e individual y con el
acompañamiento y orientación del docente, en primera instancia utilizando los
computadores de la institución buscaron en páginas web sugeridas videos y ejemplos
de noticias, además resolvieron algunos interrogantes, luego en plenaria se realizaron
conversatorios para discutir las noticias leídas, socializar las respuestas a
los interrogantes e intentar tener una idea general del tema, posteriormente
buscamos en textos de la institución y páginas web el concepto, las
características y la estructura de una noticia teniendo en cuenta algunos planteamientos propuestos al
inicio de la actividad, más adelante se inició por equipos la construcción de
noticias del municipio de acuerdo con las actividades realizadas en las
sesiones anteriores, este ejercicio duro más de una semana toda vez que los
equipos tenían que construir sus noticias y presentarlas ante el grupo con el
fin de realizar las retroalimentaciones pertinentes. Más adelante, como
actividad final de la secuencia didáctica los alumnos presentaron un
dramatizado de un noticiero en el que muchos de ellos además de presentar las
noticias realizaron sociodramas relacionados con algunas situaciones de las
informaciones. Esta fue una actividad muy interesante y enriquecedora ya que
más de un noventa por ciento de los educandos participaron de forma activa y creativa,
motivados porque fueron ellos los que produjeron sus propios aprendizajes significativos
con la orientación y guía del docente; además emplearon algunos recursos digitales
y tecnológicos como las computadoras portátiles, las páginas web, videos,
celulares, procesadores de textos, Dropbox, You Tube, entre otros.
La evaluación de esta actividad fue
concebida desde la participación, la motivación, la actitud, la reflexión,
evaluación y autoevaluación de cada una de las actividades, y los avances que
cada estudiante iba teniendo durante el desarrollo de los procesos de cada
tarea. Por tal razón, estoy convencido que si aplicamos unas prácticas
evaluativas desde lo integral, donde no se valoren solo contenidos y productos
finales, sino actitudes, avances en los procesos, construcción de conocimientos
individuales y colectivos, con una reflexión continua de cada etapa de las
actividades para dilucidar aciertos y desaciertos de forma que permitan
fortalecerla y/o mejorarla.
Comparto algunas imágenes del desarrollo
de la secuencia didáctica:





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